viernes, 16 de enero de 2015

LAS BIENAVENTURANZAS (Mateo 5, 2-12)



Las Bienaventuranzas
Mateo 5, 2-12

"Jesús comenzó a enseñarles, diciendo:
Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo."

(Tomado de la Biblia “El Libro del Pueblo de Dios”)

miércoles, 14 de enero de 2015

SANTA INÉS

Fiesta: 21 enero


























Esta popular santa, patrona de la pureza, vivió en Roma a comienzos del siglo IV.
Con tan sólo doce o trece años había decidido consagrar su virginidad al Señor Jesús, pero por sus riquezas y hermosura, fue pretendida por varios jóvenes de las principales familias romanas, a los cuales se negó. Ante esta negativa, sus pretendientes la denunciaron como cristiana al gobernador (en ese tiempo los cristianos eran perseguidos), y el mismo hijo del prefecto de Roma atentó contra la pureza de Inés. Al ser rechazado, él mismo la denunció como cristiana, y entonces el prefecto Sinfronio utilizó halagos y amenazas para persuadirla, pero al no lograrlo, la llevó y la hizo exponer en una casa de mala vida por haberse negado a rendirle culto a la diosa Vesta. Pero Inés salió prodigiosamente intacta de esa difamante condena, porque el único hombre que se atrevió a acercarse a ella cayó muerto a sus pies.
El gobernador enfurecido la condenó a ser decapitada. El cuerpo de la santa fue sepultado a corta distancia de Roma, junto a la Vía Nomentana.

domingo, 4 de enero de 2015

SAN SEBASTIÁN

Fiesta: 20 enero



Sebastián es un mártir del los primeros siglos de la era cristiana. Había nacido en Narbona (Italia), pero se había educado en Milán (Italia). Era hijo de una familia militar y noble, por lo que llegó a ser también militar, capitán de primera corte. Cumplía con toda la disciplina militar, pero por ser cristiano (en secreto) no participaba de los sacrificios a los ídolos. 
Como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. Esa situación no duró mucho, y fue denunciado al emperador Maximino quien al saber que era cristiano lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo. 
El santo escogió la milicia de Cristo; desairando al Emperador, que lo condenó a muerte. Entonces los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de flechas. Dándolo por muerto lo abandonaron, pero sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido. 
El santo se negó rotundamente a ausentarse de Roma, pues su corazón ardoroso del amor de Cristo, impedía que él no continuase anunciando a su Señor. Se presentó con valentía ante el Emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y el santo le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximino mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre de San Sebastián.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

Solemnidad: 1 de enero



Solemnidad de Santa María, Madre de Dios
La antigüedad de esta fiesta mariana se puede constatar en las pinturas con el nombre de “María, Madre de Dios” (Theotókos) que han sido encontradas en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma, donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa en tiempos de las persecuciones. Se sabe que es la primer celebración mariana que apareció en la Iglesia Occidental, sin embargo, cuando el rito romano comenzó a celebrar la octava de Navidad, conmemorando la circuncisión del Niño Jesús, desapareció esta fiesta.
Fue recién en el año 1931 que el Papa Pío XI, con ocasión del XV Centenario del Concilio de Éfeso (431), instituyó la Fiesta Mariana para el 11 de octubre, en recuerdo de este Concilio, en el que se proclamó solemnemente a Santa María como verdadera Madre de Cristo, que es verdadero Hijo de Dios; pero en la última reforma del calendario –luego del Concilio Vaticano II– se trasladó la fiesta al 1 de enero, con la máxima categoría litúrgica, de solemnidad, y con título de Santa María, Madre de Dios. 
De esta manera, esta Fiesta Mariana se encuentra en un marco litúrgico más adecuado, en el tiempo de la Navidad del Señor; y al mismo tiempo, todos los católicos empezamos el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María.

domingo, 21 de diciembre de 2014

SAN FRANCISCO DE ASÍS CON LOS POBRES Y LOS ANIMALES





ORACIÓN SIMPLE (san Francisco de Asís)

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.

Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. 
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. 
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. 
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. 
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. 
Que allá donde hay desesperación, yo ponga la esperanza. 
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. 
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. 

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, como consolar, 
ser comprendido, como comprender, 
ser amado, como amar. 

Porque es dándose como se recibe, 
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, 
es perdonando, como se es perdonado, 
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

viernes, 12 de diciembre de 2014

SANTA LUCÍA

Fiesta: 13 de diciembre



Lucía vivió en los primeros siglos del cristianismo, en la época de las peores persecuciones a los cristianos.
Pertenecía a una adinerada familia de Siracusa. La madre, Eutiquia, cuando quedó viuda, quería hacer casar a la hija con un joven paisano. Lucía, que había hecho voto de virginidad por amor a Cristo, logró que se aplazara la boda, entre otras cosas porque su madre se había enfermado gravemente. Devota de santa Águeda, la mártir de Catania, que había vivido medio siglo antes, Lucía quiso llevar a su madre enferma a la tumba de la santa. De esa peregrinación la madre regresó completamente curada y por eso le permitió a la hija seguir el camino que deseaba, permitiéndole dar a los pobres de la ciudad su rica dote.
El novio rechazado se vengó acusando a Lucía ante el procónsul Pascasio por ser ella cristiana. El procónsul la amenazó de ser llevada a un prostíbulo para que saliera contaminada. Cuando quisieron llevarla, el cuerpo de Lucía se puso tan pesado que más de diez hombres no lograron moverla ni un palmo. Entonces un golpe de espada hirió a Lucía, fue decapitada, pero aun con la garganta cortada la joven siguió exhortando a los fieles para que antepusieran los deberes para con Dios a los de las criaturas.
La tradición cuenta que ella misma pidió que le quitaran sus bellísimos ojos para que su prometido dejara de perseguirla.

domingo, 30 de noviembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS DE CAACUPÉ

Patrona de Paraguay
Fiesta: 8 de diciembre



Alrededor del año 1600 un aborigen Guaraní convertido al cristianismo escapaba de un grupo de aborígenes de otra tribu que lo perseguían.
Al verse desesperado, se escondió detrás de un gran árbol y se encomendó a la Virgen, prometiéndole que si lo salvaba de esa situación le haría con la madera de aquél gran árbol una imagen para su veneración.
Así fue. El grupo de aborígenes que lo acechaban no pudo encontrarlo y se alejaron del lugar. Cuando se encontró fuera de peligro cumplió con su promesa, y la misma imagen de la Virgen que esculpió aquel Guaraní es la que se venera hoy como Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, en su Santuario de Paraguay.
Es la patrona de Paraguay.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

BEATO SANTIAGO ALBERIONE

Fiesta: 26 noviembre



Santiago Alberione nació en San Lorenzo di Fossano (Italia) el 4 de abril de 1884. Hijo de una familia de campesinos trabajadores. Él mismo relató, en el libro Abundantes Divitae, que a los seis años de edad sintió el llamado a ser sacerdote. Todo sus esfuerzos, sus estudios y hasta los tiempos de descanso apuntaron hacia esta meta. Hasta que en el año 1896 entró al seminario, y en 1907 se ordenó sacerdote.
En la noche que va del 31 de diciembre de 1900 al 1 de enero de 1901, todavía siendo seminarista, recibió con mayor claridad el llamado a un mayor compromiso. Fue en la adoración al Santísimo, donde la voz del Maestro se convirtió en luz y alimento para su misión: "Vengan a mi todos".
Con ese llamado en el corazón, y cautivado por la persona y los escritos de san Pablo, en 1914 comenzó las fundaciones. La primera fue una congregación religiosa masculina “Sociedad de San Pablo”, cuya misión apostólica es el anuncio del Evangelio con los medios de comunicación social. En un periodo que va desde 1914 hasta 1960, Alberione fundó las cinco congregaciones religiosas, los cuatro Institutos agregados y la Unión de Cooperadores que hoy forman la gran Familia Paulina. Una Familia que vive para dar y anunciar a Jesús Maestro y Pastor, Camino, Verdad y Vida.
Alberione participó del Concilio Vaticano II, en especial en lo concerniente a la evangelización con los medios de comunicación social. El 28 de junio de 1969, el papa Pablo VI, en una audiencia en que recibió a Santiago Alberione, lo describió así: “Mírenlo ahí humilde, silencioso, incansable, recogido en sus pensamientos, que van de la oración a las obras, siempre atento a interpretar los signos de los tiempos. El padre Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para dar vigor y amplitud a su apostolado.”
Santiago Alberione falleció el 26 de noviembre de 1971. En el año 2002 la Santa Sede lo declaró patrono de Internet y el 27 de abril de 2003 el papa Juan Pablo II lo declaró Beato.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

ADVIENTO - CICLO B




El tiempo de Adviento prepara a la Iglesia para conmemorar la venida histórica de Jesús, el Redentor en Navidad. Todos los años el Adviento comienza el domingo más próximo al 30 de noviembre y se extiende durante cuatro semanas; la última semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad el 25 de diciembre. Es un tiempo de conversión y preparación, pero también de alegría y esperanza. En los primeros días se nos invita a vivir vigilantes y preparados, y luego se nos invita a adentrarnos en los acontecimientos históricos que rodearon el nacimiento de Jesús, como la visita de María a Isabel, o el nacimiento de Juan Bautista.

Lecturas para los cuatro domingos de Adviento del CICLO B:

1º Domingo de adviento: Mc 13, 33-37
«Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!».

2º Domingo de adviento: Mc 1, 1-8
Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios. Como está escrito en el libro del profeta Isaías: Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino. Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: «Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo».

3º Domingo de adviento: Jn 1, 6-8. 19-28
Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino el testigo de la luz.
Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: «¿Quién eres tú?». Él confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: «Yo no soy el Mesías». «¿Quién eres, entonces?», le preguntaron: «¿Eres Elías?». Juan dijo: «No». «¿Eres el Profeta?». «Tampoco», respondió. Ellos insistieron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?».  Y él les dijo: «Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».
Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: «¿Por qué bautizas, entonces, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia». Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.

4º Domingo de adviento: Lc 1, 26-38En el sexto mes, el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?». El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». Y el Ángel se alejó.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

VIRGEN DESATANUDOS

MARÍA, LA QUE DESATA LOS NUDOS
Fiesta: 8 de diciembre


La devoción y la advocación de María la que “desata los nudos”, proviene de una hermosa pintura en la que se representa a la Virgen María (Inmaculada Concepción) desatando los nudos de una cinta. El cuadro fue pintado por el artista alemán Johann Georg Melchior Schmidtner, alrededor del año 1700. El cuadro original se encuentra en la iglesia “San Pedro am Perlach”, de Augsburgo, Alemania. En la pintura puede verse a la Virgen María rodeada de ángeles pequeños, protegida por la luz del Espíritu Santo. La Virgen se encuentra de pie pisando la cabeza de la serpiente. Un ángel a su izquierda le alcanza las cintas anudadas y otro ángel a su derecha recoge las cintas estiradas. Esta imagen tiene una clara referencia a los problemas humanos que atascan la relación amorosa entre Dios padre y las personas y  la intervención maternal de María. Así está plasmado en un antiguo escrito de san Ireneo: "el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María".